Monday, October 09, 2006

Un corte de caja




El curso de habilidades generales inició con varios propósitos fundamentales. Entre ellos destacan “Identificar y aplicar técnicas cognitivas en la producción de materiales comunicativos” y “Reconocer la importancia de la imagen como elemento integrador de experiencias de aprendizaje”.

No estoy muy seguro de mi alcance en torno a estos propósitos, pero al menos puedo diferenciar un “antes del curso” y un “después del curso”. Antes del curso mi atención consciente estaba en los libros. Después del curso mi atención se desplaza de los textos a las imágenes y viceversa. “Somos analfabetas visuales”, insistía Joel Montoya. “¿Somos analfabetas visuales?” decía mi voz interna. ¿Qué tan grave es eso?...me insistía esa voz mientras conducía mi auto desde El Colegio a mi casa.

Finalmente, caí en cuenta de la existencia de una mediasfera, referida por Gubern, que junto con la biosfera “arcaica” del hombre, conforma el ecosistema comunicacional en el que nos desenvolvemos día a día. Analfabetas visuales sí, pero ahora conscientes de ello, por lo tanto, la primera mitad del problema está resuelto. La segunda mitad se resolverá en la medida en que agudicemos nuestros sentidos ante las imágenes ordinarias que nos rodean. Ello implica desaprender y volver a aprender una nueva manera de mirar al mundo. Bien Joel, en buen lío nos metiste.

Sobre mi evaluación del curso, sólo puedo decir que éste no puede ser medible como bueno, malo o regular. Así como en el mercado hay cosas que no se pueden comprar ni medir en unidades monetarias, este curso no puede ser visto como el mero cumplimiento de formalidades escolares. Es más bien un espacio que se abrió para no cerrarse. Se antoja interminable, porque así fue el reto que nos dejó a cuestas…se antoja escurridizo, por que se coló por todas las rendijas de nuestra limitada racionalidad…se antoja itinerante, porque me queda la impresión de que al menos algunas de las provocaciones intelectuales de Joel Montoya, serán replicadas en cada una de nuestras trincheras. Bien Joel, en buen lío nos metiste.

El curso, como todo, es mejorable en función de la pertinencia y las expectativas de los alumnos. Sin embargo, es peligroso ser tajante en esa afirmación porque, por ejemplo, yo esperaba un curso mucho más práctico, precisamente en los términos de la sesión con Giovanni Martínez; pero al estar escribiendo estas líneas, volteo hacia atrás y me pregunto si tendré la oportunidad en el futuro de encontrarme con las reflexiones que Joel Montoya ponía sobre la mesa; experiencia que no puede ser comparable con un curso de tecnología para presentaciones. No estoy seguro de haber comprendido todo el mensaje que Joel traía en su morral, pero lo poco que alcancé a ver, me traerá entretenido por un buen rato más. Bien Joel, en buen lío nos metiste.

Hay anécdotas de todo tipo que pueden ayudarnos a recuperar la memoria de cada clase. Pero la que no puedo dejar de señalar es aquella que se fue entretejiendo por aquello que no dijimos, por aquello que callamos en la clase por la razón que sea…por nuestros deslices...por nuestras ausencias aún estando presentes. Recuerdo con curiosidad el rostro de muchos compañeros del grupo que atentamente miraban el movimiento de manos de Joel, queriendo preguntar o intervenir pero sin concretar su deseo, no sé si por respeto al orador o por ahorro de tiempo. Esos silencios pueden alimentar un reporte interesante sobre la otra parte del curso: aquello que no se vio y aquello que no se dijo.


Francisco Fernández de Castro

Otoño de 2006

El consenso para el crecimiento económico en Sonora



Tenemos que ponernos de acuerdo para que el sistema económico sea eficiente en sus tres funciones básicas: asignación de recursos, estabilización y distribución. Par a ello, uno de los principales acuerdos se refiere a las características, alcance y focalización de la intervención del gobierno. Dicha intervención debe ser intergubernamental (horizontal y vertical), participativa (sociedad y gobierno) y multidisciplinaria (conformar una base científica de las disciplinas pertinentes), según lo muestra el siguiente prisma:



El Estado de Sonora presenta un estancamiento crónico tanto en su crecimiento como en su desarrollo económico. En cuanto al crecimiento se observa que el Producto Interno Bruto (PIB) se detuvo en una tasa de poco más del 2% durante los últimos años. Dicho crecimiento no ha sido suficiente para impedir que el número de desocupados siga creciendo a una tasa del 1.3% anual en promedio.

En cuanto al desarrollo (el impacto del crecimiento económico en el bienestar de la población), se observa que el índice de marginación empeoró al pasar de -0.8598 a -0.7559 durante el periodo 1990-2000(cuanto más se aleja de cero hacia la izquierda, el índice de marginación es menos grave; si se aleja de cero hacia la derecha la marginación es cada vez más alta). Esta situación hace que la brecha entre Sonora y el Estado norteño económicamente más exitoso, como lo es Nuevo León, se amplíe; mientras que la distancia respecto al Estado con mayor problema de marginación, como lo es Chiapas, se reduzca.

El estancamiento en el crecimiento económico del Estado es contradictorio a los esfuerzos gubernamentales por impulsarlo. Tal es el caso que el despliegue de programas gubernamentales ha contado con una derrama de recursos presupuestales creciente en términos reales, pero la economía no parece responder a esos esfuerzos. El gasto público sonorense creció a una tasa real del 7.4% durante el periodo 2000-2006, mientras que el PIB lo hizo en apenas 2% en promedio durante el mismo periodo. Asimismo, la participación porcentual del gasto en el PIB pasó de 8.6 % en el año 2000 a casi 12% en las estimaciones de cierre del año 2006.

El punto central del problema que se desea evidenciar es que la política pública en el Estado de Sonora y en particular el esfuerzo presupuestal asociado a ella, no está teniendo el impacto esperado en el desarrollo económico de la entidad. No es con más recursos presupuestales como sonora saldrá del estancamiento, sino con medidas de eficiencia en el sistema económico. El siguiente diagrama muestra el razonamiento de la teoría económica en cuanto a los efectos de la intervención gubernamental en la economía:



El problema que se plantea es originado por diversas fuerzas del sistema económico y político, y suelen confundirse y subestimarse. Se conoce por la teoría económica que el crecimiento económico depende de la productividad. Es decir, la brecha entre países o estados pobres y ricos se explica por la capacidad que cada uno tiene para generar bienes y servicios para la sociedad. Adicionalmente, la distribución del crecimiento económico entre la población de esos países o estados, dependerá de cómo están distribuidos los factores de la producción y los precios que estos adquieren en el mercado.

Sin embargo, el mercado falla y por lo tanto estos dos aspectos (el crecimiento y su distribución) no pueden garantizarse a través éste. Es ahí donde surge la intervención del gobierno mediante la política pública. Una política pública se justificará sólo en la medida en que contribuya con estos dos propósitos y logre contrarrestar dichas fallas, mismas que se ilustran en el siguiente diagrama de red:



Para la economía del conocimiento, uno de los determinantes de ese crecimiento y su distribución es la generación de conocimiento aplicado. Sonora adolece de la falta de esta vinculación, ya que cuenta con 30 instituciones que realizan investigación científica (anexo 1), pero no todas logran traducirse en un planteamiento de política pública o no logran instalarse al interior de alguna empresa para la solución de determinado problema.

Por lo tanto, nuestra búsqueda es contribuir con la eficiencia de la intervención pública incidiendo en el factor del conocimiento científico y su vinculación con el desarrollo del Estado.

Véase el siguiente árbol de causas:


El alcoholismo en Sonora: consenso y estructuración del problema



(Este texto forma parte de un estudio más amplio que está en revisión del comité científico de la Fundación de Investigaciones Sociales. A.C. en la Ciudad de México, para su publicación)

De la población total sonorense (2.3 millones de personas) el 65.5% (1.5 millones) consume alcohol. Al interior de esta cifra existen alrededor de 858.7 miles (57%) considerados bebedores responsables, 512.2 miles (34%) abusadores de alcohol y 135.6 miles (9%) alcohólicos propiamente dichos.

Durante 2005, el 42% (341) de los fallecimientos (804) en el Estado de Sonora se originó por accidentes automovilísticos. Según la Secretaría de Salud, la relación entre el volante y el alcohol sigue provocando 80 de cada cien accidentes viales. Además, la violencia en la pareja que se registra en Sonora es la más alta observada en una muestra de 11 entidades evaluadas en 2004 por el Instituto Nacional de las Mujeres, trabajo que evidenció al alcoholismo como uno de los detonantes principales de este tipo de violencia.

Por el lado de la demanda, el consumo de bebidas de alcohólicas en la población sonorense destaca por el predominio de la cerveza. Según datos oficiales, consumimos en promedio 68.7 litros de cerveza por persona al año, cuando la media nacional es de 48 litros; además, por cada litro de leche, los sonorenses consumimos poco más de dos litros de cerveza al día. La población juvenil sonorense bebe a edades cada vez más tempranas, y su consumo excesivo repercute en los índices de morbi-mortalidad y en el costo social.

Por el lado de la oferta, se sabe que en 2006 se estima erogar por concepto de expedición y revalidación de licencias para venta de alcohol en el Estado de Sonora, un monto $23.4 millones, monto superior a los 20.9 millones erogados en 2005. Además, mientras que en 1998 existían en Sonora una licencia operando por cada 603 sonorenses, seis años más tarde, en 2004, esta relación disminuyó a una licencia por cada 336 personas.

La lucha contra el alcoholismo en Sonora es coordinada por el Consejo Estatal contra las Adicciones del Estado, organismo auxiliar del Poder Ejecutivo, integrado por representantes de los sectores público, social y privado.

Como se observa en nuestro estado de Sonora, están en juego algunas variables que debemos poner en su propia dimensión para ver cómo interactúan entre sí. Por un lado hay una demanda identificada y una oferta que la satisface. Junto ello, coexisten mecanismos de intervención gubernamental que inciden ambas. Las consecuencias no deseadas de ese interjuego corresponden a las fallas del mercado, mismas que definen la intervención gubernamental. Sin embargo, el gobierno también falla y es precisamente eso lo que justifica el presente análisis.

Estructuración del problema

El problema del alcoholismo pertenece a un sistema de problemas, en el cual resulta crucial identificar los actuales hábitos en el consumo de alcohol como una construcción social que inicia cuando asignamos un determinado rol a las bebidas alcohólicas en nuestra existencia. De este modo, si el consumo de alcohol es una necesidad construida socialmente por consumidores y oferentes, también puede ser reconstruida por ellos mismos mediante formas menos costosas y más cooperativas, según la línea de argumentación desarrollada en los distintos temas de este blog.

Aclarado lo anterior, nuestro propósito es proponer una modelación del problema en términos de las fallas del mercado y del gobierno, según lo describen los siguientes diagramas:





Referencias:

Berger y Luckman (1991),
La Construcción Social de la Realidad, Amorrortu , Buenos Aires.
Dunn, William (1994), Public Policy Analysis. An Introduction, New Jersey, Prentice Hall.
Weimer y Vining (1999), Policy Analysis. Concepts and Practice, New Jersey, Prentice Hall.

Racionalidad limitada, intervención pública y consenso




(La versión completa de esta discusión fue publicada en Portales N° 177 de El Colegio de Sonora, el 13 de julio de 2006)

Los mercados pueden fallar dada la existencia de la racionalidad limitada de los agentes económicos, así como por problemas de derechos de propiedad, por la estructura misma del mercado, y por la temporalidad. La incertidumbre que generan las fallas del mercado se considera socialmente no deseable dado que obstaculiza la asignación eficiente de recursos y reduce las posibilidades de bienestar social, lo cual se agrava en la medida en que se combina con un comportamiento estratégico y depredador de agentes económicos egoístas y oportunistas.

Por lo tanto, para enfrentar esos obstáculos se requiere de un interlocutor que construya consensos entre los intereses divergentes y minimice el efecto en el bienestar de esas prácticas depredadoras, ya que los costos de transacción se presentan como una deducción al bienestar individual. Es decir, interactuar en condiciones de riesgo implica que los agentes distraigan recursos para facilitar los intercambios. El resultado es un abastecimiento de bienes, inferior al que se generaría en condiciones competitivas. Esa es la pertinencia de la intervención de la política pública y los instrumentos analíticos de los cuales se sirve.

Uno de los efectos del fenómeno descrito en el párrafo anterior, en la intervención pública, es la adopción de herramientas de análisis cada vez más interdisciplinarias y holísticas. A esto se le llama la triangulación múltiple (multiplism) de métodos para el análisis de políticas públicas. Ante la suposición de la racionalidad limitada y en ella, el tiempo y los recursos limitados, así como la imposibilidad de conducirnos a través del análisis económico, político y organizacional al mismo tiempo, es como el análisis de las políticas públicas ha adoptado la múltiple triangulación (critical multiplism) que no es otras cosa más que el análisis multidiciplinario. Aún así, esta misma alternativa no nos pone a salvo por completo de los efectos de la racionalidad limitada, ya que la adopción de diferentes métodos, incluido el econométrico, lleva implícita un costo de oportunidad, según se aprecia en el siguiente diagrama elaborado a partir de Dunn, 20003:


Referencias

Constantino, Roberto (20056-A) “Modelos, modelación y funciones de regresión. Una versión introductoria al problema de la modelación econométrica.” En Curso de Econometría Colson 2006. Documento electrónico.

Dunn, William (2003). Public Policy Analysis. New York, Prentice Hall.

Lindblom, Charles (2003): “La ciencia del salir del paso” en Luis F. Aguilar (comp.) Antología de Políticas Públicas. La hechura de Políticas, tomo 2, (México, D.F.: Porrúa)

Sunday, October 08, 2006

La construcción del consenso como problema de investigación






Un gobierno fundado sobre el consenso, es para Sartori, un gobierno por consentimiento. El consenso es un requisito de la democracia, pero a la vez es maximizada y enriquecida por el conflicto que es muy diferente a disenso. El consenso no es una aprobación explícita, sino un “sentir conjunto”, un sentir común, compartido, coligante. Así, consenso no es aprobar, es simplemente aceptar. En la democracia se aceptan o comparten tres cosas: a) los valores últimos, b) las reglas del juego y c) los gobiernos. Puesto que la democracia se instala en una sociedad conflictiva, el consenso como condición necesaria es aquel que se refiere a las reglas del juego. La regla primaria es la que decide cómo decidir, la que establece un método de solución de conflictos. Para José Ayala Espino (QPD), un acuerdo político debe prever la construcción de escenarios que permitan canalizar y negociar conflictos e intereses contradictorios, de lo contrario el consenso puede convertirse en su propio enemigo, al tratar de reemplazar la dinámica social por negociaciones de cúpula.




Si nos dispusiérmos a jugar con la imagen del consenso talvez una analogía informal de nuestro problema de investigación pudiera ser la siguiente:


Se trata al final de cuentas de una búsqueda en la comodidad que da la teoría ya desarrollada, con los contratiempos y sorpresas de la terca realidad de nuestra convivencia social.

Una imagen más formal que refleje la esencia de la cooperación a partir de las redes sociales y sus reglas de comportamiento pudiera se la siguiente:


La naturaleza del conflicto, qué lo provocó y cómo está siendo tratado, pero sobre todo cómo están visualizando o "construyendo" ese conflicto cada una de las partes, y con base en ello, qué metas persiguen, define el mirador de nuestra investigación. El coflicto es una construcción social que inicia cuando primero externamos nuestra creencia de lo que está sucediendo. De este mdo, si el coflicto es una realidad construida por oponentes, también puede ser reconstruida por ellos mismos mediante formas menos costosas y más cooperativas, y en consecuencia, arribar al consenso.

Imagen y escritura: la doble mediación dialéctica





¿Podremos imaginar los mecanismos del consenso? ¿Habrá una imagen que totalice la construcción de acuerdos en sociedades conflictivas? ¿Leer la teoría del conflicto supondrá imaginar la intimidad de esos acuerdos?. Pues bien, la construcción social del consenso tendrá que ver con el acervo de imágenes y sus significados, que hemos acumulado en el tiempo. En ese proceso, los textos se han venido haciendo más imaginativos y las imágenes que nos hemos formado del conflicto y el consenso, son más conceptuales. Con esa premisa se materializa la mediación dialéctica entre la imagen y la escritura sugerida por Flusser. De ahi que la comprensión que tengamos no sólo del fenómeno social del consenso sino de cualquier otro, dependerá de este juego dialéctico. El mecanismo sería algo como esto:


Las conexiones caprichosas del cerebro: por eso cambiamos





También es posible mirar nuestra capacidad para generar acuerdos a partir del funcionamiento caprichoso del cerebro. Éste ha evolucionado en la medida en que el ser humano ha tenido que desarrollar mecanismos de supervivencia. Las conexiones caprichosas de las neuronas generan ideas nuevas y pensamientos distintos. Por eso cambiamos. Visto así, el conflicto como elemento que enriquece a la democracia, amenaza también la existencia del ser huamano. La actitud consciente de esa amenaza puede ser vista como la semilla para el diseño de mecanismos de cooperación y coordinación colectiva.


La moda de lucir delgada: una imagen autodestruciva




Las instituciones importan. Entendidas como el conjunto de reglas formales e informales, las instituciones influyen en nuestra manera de otorgarle sentido a la imagen de la belleza corporal. Cuando estas reglas entran en conflicto y se pone en riesgo la vida colectiva, se abre un proceso de replanteamiento de esas reglas del juego. Ese fenómeno es sin duda un caso más de construcción de consensos orientado a reformular las reglas colectivamente, y adoptar otra manera de asumir las belleza corporal que no amenace la salud de las personas.

Expertos en nutrición recomiendan establecer hábitos alimenticios sanos, a largo plazo, en lugar de recurrir a las dietas de moda con esperanzas de eliminar los kilos adicionales en unos pocos días. Por lo general, las dietas rápidas enfatizan un solo alimento o tipo de alimento. Esto va en contra de una de las reglas principales de la buena nutrición: llevar una dieta balanceada que incluye una variedad de alimentos.

Si se sigue una dieta rápida por varias semanas, se corre el riesgo de desarrollar deficiencias nutritivas, porque ningún alimento por sí solo aporta todos los nutrientes necesarios. El espejismo provocado por la moda de estar delgada, ha puesto en riesgo la salud e incluso la vida de un gran número de mujeres en su mayoría jóvenes.